El Museo Egipcio de El Cairo sigue siendo, pese a los cambios recientes en el panorama museístico egipcio, un templo del arte y la arqueología imprescindible para cualquier amante del Antiguo Egipto. Mucho se ha hablado del Gran Museo Egipcio de Giza, que lleva a otro nivel el arte y la arqueología de esta civilización milenaria, y buena parte de su colección está formada precisamente por obras que antes se exponían en el Museo Egipcio de El Cairo. Las más importantes son, sin duda, las piezas que componen la tumba de Tutankamón. Lo mismo ocurrió con el célebre desfile de momias, con el que se trasladó a importantes faraones y reinas al Museo de la Civilización Egipcia. Sin embargo, hay otras muchas obras que permanecen en su ubicación original y, salvo cambios de última hora, allí seguirán.

Museo Egipcio de El Cairo: Obras Maestras

El Museo Egipcio de El Cairo Frente al Gran Museo Egipcio de Giza

Por eso, en este artículo nos centramos en el Museo Egipcio de El Cairo y en las obras maestras que allí se pueden encontrar… aunque los otros dos museos le hayan arrebatado buena parte de su protagonismo y contenido. Descubra este y otros tesoros con nuestras El Cairo Excursiones.

Obras Maestras del Museo Egipcio de El Cairo que no Debe Perderse

1. Triada de Micerino

Para muchos, es el mejor exponente de la maestría técnica y la elegancia estética que alcanzó la escultura del Antiguo Egipto, en periodos tan tempranos como el Antiguo Imperio y la Dinastía IV. El conjunto está hecho en roca de diorita y muestra al faraón Micerino entre la diosa Hathor y la divinidad de Cinópolis. Fue descubierta a comienzos del siglo XX en el templo funerario de la pirámide de este faraón, en Giza.

2. Paleta de Narmer

Pieza que, más allá de su valor artístico, tiene un alcance histórico y documental enorme: es utilizada por los historiadores para marcar el inicio de la unificación del Antiguo Egipto y, por tanto, para señalar el comienzo de la Dinastía I. ¿En qué se basan? Pues en que el rey representado, Narmer o Menes, porta en una cara la corona roja del Bajo Egipto y, en la otra, la corona blanca del Alto Egipto.

3. Estatua de Akenatón

No cabe duda de que todo lo que envuelve a Akenatón, el «rey hereje» de la Dinastía XVIII, está lleno de misterio. Y en el Museo Egipcio de El Cairo, las obras que le representan despiertan también un gran interés. En esta estatua, de hecho, aparece en todo su esplendor y con atributos que ayudaron a labrar su singular aspecto: facciones andróginas, caderas anchas, vientre abultado, labios carnosos… Fue descubierta en el Templo de Karnak y está hecha en piedra arenisca. Descubra este enclave con nuestras Luxor Excursiones.

4. Retrato de Dos Hermanos

Para los amantes de la Historia del Arte, los llamados «retratos del Fayum», realizados ya en tiempos romanos, suponen un testimonio excepcional para entender la evolución de la pintura. Y los mejores ejemplos de ello están en el Museo Egipcio de El Cairo, con obras como el Retrato de dos hermanos. El realismo en la representación de las facciones y la viveza de los colores, lograda gracias a la técnica de la encáustica, convierten a esta obra en una de las mejores de aquel periodo.


Estos son solo cuatro muestras de que, a pesar de los recientes cambios, aún se conservan en el Museo Egipcio de El Cairo obras de valor extraordinario. Si desea conocerlas de primera mano con la ayuda de expertos en la materia, solo tiene que ponerse en contacto con nuestra agencia y completar su itinerario con nuestros Paquetes de Viajes de Egipto. Consulte ahora por WhatsApp -> http://wa.me/+201550191399